Ley Protección Animal Sacrificio Cero

Hoy se publica la nueva  LEY 4/2016, de 22 de julio, de Protección de los Animales de Compañía de la Comunidad de Madrid fue aprobada el pasado 14 de Julio y contiene muchos avances en materia de protección y cuidado de los animales de compañía, así como un esfuerzo notable por la mejora de condiciones de las mascotas abandonadas para conseguir el Sacrificio Cero.

 

FINALIDAD:

Esta Ley tiene como finalidad lograr el máximo nivel de protección y bienestar de los animales de compañía, así como fomentar la tenencia responsable de los mismos.

Como avances principales hay que destacar:

Considerar a los animales como lo que son:

Tratar a los animales de acuerdo a su condición de seres “sentientes”, un espacio para vivir suficiente, higiénico y adecuado, acorde con sus necesidades etológicas, y a proporcionarles compañía en caso de animales gregarios, que en ningún caso podrán mantenerse aislados del hombre u otros animales.

Es una pena que la evaluación etológica se quede como definición difusa en las obligaciones y no aparezca ya ni en el apartado de infracciones ni en sanciones. En este sentido se incluyen palabras en favor de un supuesto bienestar y protección animal, pero no describen ni los criterios ni los responsables de evaluarlos. Y se echa en falta la figura del Asesor de Comportamiento o Etólogo como figura principal para evaluar el aspecto comportamental del animal o sus condiciones de bienestar. Una figura que parece ausente en toda la Ley.

La palabra comportamiento aparece apenas 5 veces en el texto sin referirse a su evaluación, y la palabra etología 1 sola vez a modo descriptivo. 🙁

Muy interesante el apunte de no dejar al perro aislado fuera de su grupo familiar. Esto pondrá en jaque a todos aquellos que dejan al perro en la finca, en la terraza, el jardín, o en la rampa del garaje sin acceso a compañía animal (humana o no humana). 

La triple prohibición que más les protege (+ una) : 

Se prohíbe : El sacrificio , El maltrato y El abandono de animales.

+ Queda prohibido: No proporcionar a los animales la atención esencial para su bienestar.

De nuevo palabras huecas: la “atención esencial” es un concepto muy difuso, y no dice quién la va a evaluar ni como se va a medir, ni qué parámetros se usarán.

Usar herramientas obsoletas y dañinas:

Se prohibe el uso de collares de pinchos, ahorque o eléctricos, con multas que van mínimo desde los 3.001€ , y hasta los 9.000€ (+ posibilidad de decomisar el animal)

Collares Castigo

Esto lanza la pregunta al aire de qué pasará con los comercios que actualmente VENDEN este tipo de artículos de forma masiva (y engañosa dulcificando su imagen como “collares educativos”) así como con los adiestradores que aún hoy en pleno siglo XXI siguen usándolo/aconsejándolo como herramienta principal para sus clientes. Muchos de ellos, irónicamente, formados en escuelas/organismos oficiales.

Yo aunque esté a favor de su erradicación, considero que no es mediante la prohibición sino mediante la educación y el reciclaje de profesionales como debe hacerse la transición. Para dejar de hacer algo tienen que explicarte cómo hacerlo de otro modo.

Por otro lado, una multa de 3001€ (mínimo) a alguien que en una tienda/vecino/adiestrador le aconsejaron comprar ese collar me parece un atentado al bolsillo de un ciudadano que por desconocimiento se lo pone a su perro. (Creo que con 500€ ya sería más que suficiente)

Sobre la idoneidad del tipo de entrenamiento más apropiado, os dejo un video del apartado de traducciones, que subtitulé en 2012 y analiza la Evolución del Entrenamiento Animal en EEUU a través de sus principales figuras (incluyendo a B.F. Skinner, Karen Pryor, Raymond Coppinger, Bob Bailey, Alexandra Horowitz, Sophia Yin…)  hacia modos más eficientes y amables de educación.

Un avance en materia de tenencia y educación:

…sometiendo a los animales a pruebas de sociabilidad y educación, cuando su carácter y su comportamiento así lo aconseje, y educándolos con métodos no agresivos ni violentos

Aunque seguimos con frases vacías de contenido, es bastante paradójico que no especifique quién ni cómo aconsejará realizar las pruebas, ni qué pruebas de sociabilidad se realizarían, ni quién evaluaría su comportamiento, ni quién podrá entrenarle ni con qué métodos, aunque lo esencial es que promueve una educación amable y respetuosa con el perro, como animal “sentiente”*  con sus necesidades etológicas.

*Es necesario puntualizar que la palabrea “sentiente” NO existe en castellano, y que una traducción correcta de donde proviene la expresión “sentient being”, sería algo así como: “ser consciente, sensible y sensitivo”.  

Aunque ésa es una cualidad (ser consciente y sensible) reconocida ya por científicos a nivel mundial hacia prácticamente todos los animales no humanos.

#Koldo

Los animales (¿humanos incluidos?) son seres conscientes, sensibles y sensitivos

 

En cuanto a la venta:  fomento de adopción responsable y adiós a los aberrantes expositores de cachorros:

Los centros de venta facilitarán la adopción de animales de compañía mediante la colaboración con los centros de acogida de animales abandonados. La venta de perros y gatos en los centros antes citados, se deberá realizar a través de catálogos y medios similares que no requieran la presencia física de los animales en la tienda.  Los animales destinados a la venta no se podrán exhibir en escaparates o zonas expuestas a la vía pública.

 

Sobre la cría: hay un punto muy curioso que puede mejorarse desde el aspecto etológico.

Los cachorros de perros y gatos deberán tener una edad mínima de tres meses en el momento de la venta con el objeto de evitar problemas de salud o de comportamiento derivados de un traslado, alimentación, inmunización o socialización inadecuados

Realmente el periodo crítico/sensible de socialización va de las 3 semanas a los 3 meses (varía según bibliografía, aunque los siguientes meses 4-5-6 son buenos para socializar pero va descendiendo la efectividad) y es cuando más fácil se adapta al entorno que será su nuevo hogar, otros perros y personas, etc.  Esto es algo que debe facilitar el criador (humanos, algunos ruidos/sonidos, texturas, manipulación, etc) pero debe terminar de hacer la familia adoptante. 

De hecho es aconsejable presentarle a cachorros y estímulos nuevos de manera segura antes del fin de esos 3 meses críticos.

Por ello un cachorro no debería abandonar a su madre antes de las 8 semanasni más tarde de las 10-11 semanas, salvo que el criador vaya exponiendo al cachorro, o lo haya criado de hecho, en su propia casa con elementos de su futura vida, socializándole durante ese tercer mes.

 

Para consulta legal en este enlace tienes el texto oficial de la Ley  

Sobre su aplicación: 

Cada Ayuntamiento realizará las labores de Inspección y Control, atendiendo a su propia Ordenanza Reguladora, que en el municipio de Madrid por ejemplo es la Ordenanza Reguladora de la Tenencia y Protección de Animales (link a la antigua) que en breve deberá ser modificada para adaptarse a los requisitos de la nueva Ley de Protección de Animales de Compañía, junto a otras leyes (la Ley de Epizootías de 20 de Diciembre de 1.952, la Ley 2/1991 de Protección de la Fauna y Flora Silvestres de la Comunidad de Madrid, la Ley 50/1999 sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de animales Potencialmente Peligrosos, y demás normativa y demás normativa que le pueda ser de aplicación) 

Y esperemos que cambie a mejor, porque la Ordenanza Reguladora especifica que:

“Los servicios municipales competentes ejercerán las funciones de inspección y cuidarán del exacto cumplimiento de los preceptos recogidos en la presente Ordenanza“.

 

Pero irónicamente, para “velar por el exacto cumplimiento”, deben existir unas normas de aplicación objetivas, precisas e unívocas al respecto. Y si en dicha Ordenanza Reguladora observamos el apartado de Normas e infracciones vemos que prácticamente copian las recogidas en la ley, con la misma cantidad de términos difusos o ambiguos y sin establecer un criterio claro para comprobar, controlar e inspeccionar su cumplimiento, ¡¡que es su función!!

 

 

 

Avances en la Ley de Protección de Animales de Compañía Comunidad de Madrid