El caso de Nina & Lola, es la consecuencia de picar el anzuelo con dos trampas muy fáciles de asumir, y la suma de condiciones ambientales adversas.

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Ahora agitas bien…y tienes un caso de agresión múltiple en las manos…literalmente

 Trampa 1: tengo un perro miedosillo…creo que si añado otro perro en casa le ayudará ayude a relajarse.

Cuando tienes un perro sensible y algo miedoso, debes analizar las causas de la conducta. Normalmente responden a síntomas que manifiestan ciertas necesidades no atendidas. Si la necesidad es de interacción social (soledad), un compañero (sin problemas) puede ayudar o incluso ser la solución. Si es de otro tipo, lo más probable es que simplemente añadamos otro factor de problemas.

En general es un buen consejo analizar qué podemos retirar de su entorno, en lugar de añadir más elementos al azar.

Así que se planteó la posibilidad de acoger a otra pitbull #Lola, la cual venía con un estrés brutal, incluso la estereotipia de perseguirse-morderse la cola

Cuando se quedaban solas, ambas perras empezaron a ladrar juntas, y Lola llegó a morder a Nina.

Trampa 2: aquí es donde picamos el segundo anzuelo: “¡pues ponles un collar (de descargas) antiladridos!” –> Pues parece que funciona?¿

Los ladridos son la señal de que hay un problema. Quitar los ladridos no elimina el problema, sino su expresión. De hecho los collares de descargas añaden estrés en cualquiera de sus modalidades. A largo plazo te hace dependiente de un accesorio que además es dañino para el perro y no tratas las causas del problema.

El estrés aumenta la percepción de amenazas y reduce la capacidad de controlar el propio comportamiento.

También es normal que con perros de constitución fuerte y enérgicos alguien nos  acabe recomendando (ya menos) un collar eléctrico para los paseos. Pues también nos llevamos uno, que parece que “obedece” y todo. Un chollo vamos…

El Entorno: 

Ahora añade…no sé…una mudanza, a la ecuación, y la tragedia se cuece a fuego lento…

En situaciones así basta con que alguien llame al timbre de casa para que tengamos un problema de agresión intraespecífica e interespecífica.

Captura de pantalla 2016-06-30 a las 10.31.56La primera vez fue Lola la que agredió a quien más cerca tenía,  Nina.

Después Nina entendió que cada vez que había un pico de estrés o podía haberlo, Lola podía morderla, y se anticipaba. Obviamente el propietario también se llevó más de una mordedura por estar cerca o tratar de separarlas.

Afortunadamente, no picaron en la Trampa3, la trampa de las trampas: empezar a agredir a las perras con programas de adiestramiento basado en el castigo continuo.

Desde hace semanas, y tras un completo programa de reducción de estrés y enriquecimiento ambiental en casa, evolucionan favorablemente, aunque han tenido algún enganchón más y hay que trabajar los paseos.

Y es que los trabajos emocionales, SON LENTOS.

 

 

#Nina y #Lola (pitbull terriers) y la Agresividad Redirigida